Dios elige gente ordinaria para misiones extraordinarias


La figura de una joven mujer con radiante luminosidad sonrió a los seis niños que cayeron de rodillas frente a Ella. Ella elevó entonces lentamente sus brazos, sonrió y les dijo suavemente: ¡Alabado sea Jesús! Era el 25 de junio de 1981.


Al momento, 40 años después, las apariciones de la Virgen María en la pequeña aldea de Medjugorje continúan diariamente. Cada encuentro comienza con esta misma frase, la cual sirve como confirmación de que las apariciones son efectivamente un don continuo de la gracia divina, una gracia que se ha ido difundiendo ininterrumpidamente en el mundo entero.

La figura luminosa después de identificarse como la santísima Virgen María, les dijo: “He venido a decirles que Dios existe y que Él los ama. Yo he venido porque aquí hay muchos creyentes auténticos. Deseo estar con ustedes para convertir y reconciliar al mundo entero”.

Los niños se le quedaron viendo reverentes y preguntaron entonces: ¿Porqué te apareces a nosotros? Nosotros no somos mejores que los demás. La Virgen sonrío e hizo una pausa antes de responder: “Yo no elijo necesariamente a los mejores”. Era una respuesta reveladora, Dios elige a gente ordinaria para misiones extraordinarias.


Photo by Marc-Olivier Jodoin

#Medjugorje #Gospa

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