Tercer día de peregrinación


Ha llovido mucho en Medjugorje pero es increíble cómo hasta la lluvia constante da sensación de paz en este lugar Santo.

Empezamos nuestro día de retiro con media hora de Adoración al Santísimo. Luego tuvimos algunos testimonios de peregrinos de todas partes del mundo que nos han ayudado a crecer en la fe. Para concluir el retiro tuvimos misa oficiada por Monseñor Hoser (el obispo enviado por el papa Francisco a Medjugorje). Luego almorzamos en Viktor’s (el lugar favorito de nuestras peregrinas, plato de vegetales y pollo azado!! Una delicia!!), comimos allí todos los días!!. Después nos sentamos con Maja (guía local y muy amiga nuestra) para que nos contara acerca de la historia de Medjugorje.

Por la tarde dejó de llover y fuimos a subir el monte de la apariciones. Agarramos una piedrita del monte antes de empezar la subida. Pusimos nuestras intenciones y rezamos el Rosario en el camino. En la segunda estación al lado derecho se encuentra una cruz grande que marca el lugar donde La Virgen se le apareció a Marija y donde le dio el mensaje: Paz, paz, paz y solo paz. Paz entre Dios y los hombres.

En ese preciso lugar hicimos enfrente de la cruz la dinámica del perdón. Si no logramos perdonar nunca tendremos paz dentro de nosotros ni seremos portadores de paz para el mundo. Con esa intención de perdonar subimos el monte hasta llegar al quinto misterio.

Allí antes de llegar al punto donde se encuentra la imágen de la Virgen, que marca la Primera Aparición del día 24 de junio de 1981, hicimos el firme propósito, de no avanzar hacia Ella, si no dejábamos nuestro pasado enfermo y lleno de pecado atrás. Ya con el firme propósito de dejarlo atrás, avanzamos felices al encuentro de nuestra Madre que nos esperaba con los brazos abiertos. Dejamos a los pies de la Virgen nuestras piedritas con sus intenciones. Estuvimos allí media hora y fue un momento lleno de paz y agradecimiento. Después de bajar el monte nos dirijimos hacia el Magnificat para poder estar en la aparición de la Virgen a Marija (la vidente). Fue un momento lleno de muchas emociones. Después de la aparición todos le cantamos a la Virgen dándole las gracias por su presencia.

Luego fuimos a cenar una pizza deliciosa!!

Y no podíamos terminar nuestra peregrinación sin darle las gracias a la Gospa por tantos regalos recibidos y por habernos llevado a Su Casa en Medjugorje. Así terminamos nuestra peregrinación.

Nuestras peregrinas regresaron felices de haber tenido un hermoso encuentro con nuestra Madre del Cielo y nosotros satisfechos de haber cumplido otra misión más que la Virgen nos asignó.

Alabados sean Jesús y María

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